30 septiembre 2009

Sonia 02 (dNS): Security Man is a great paintor (of brocha gorda)

Domingo.
Despierto, y pienso en Sonia 02 (dNS). Salgo a la calle, compro el diario, facturas. Cuando me separé de No Sonia, supuse que lo que más me iban a costar eran los domingos a la mañana, el desayunar juntos leyendo el diario. Sin embargo, acá estoy, con los diarios bajo el brazo, con la bolsa con media docena de facturas -todavía no encontré una panadería que haga las medialunas de grasa como a mi me gustan-. Desayuno, y disfruto la tranquilidad, el silencio. Extraño, sí, a la perra mirándome a la espera de que No Sonia se diera vuelta o se distrajera para que le convidara un pedazo de factura. Pero bueno, peores cosas se pierden.
Mientras desayuno, observo la mesa de fórmica. Recuerdo el consejo del Editor: todo de negro, a pintar, a pintar cada cosa en su lugar. Termino de desayunar, y salgo hacia el Easy. Taxi, y el emporio de la reconstitución de la masculinidad. Le explico a uno de los asesores lo que tengo que pintar, me tiende un pote y dice "esta no falla". Joya.
Vuelvo al depto, y ya es el mediodía. Me pongo a recorrer el barrio, en busca de un buen restaurante para llevar a Sonia 02 (dNS). Me dijo que es de familia italiana -en verdad lo dijo como un "yo también" cuando me preguntó mis raíces familiares y le comenté que soy tano hasta la médula-, por lo que sería un dato delicado, supongo, llevarla a un restaurante afin. Hay uno a cinco cuadras de casa. La ironía es que con No Sonia varias veces amagamos con venir, y nunca lo hicimos.
En la puerta del restaurante hay una chica que llora. Segundos más tarde, sale un flaco y le dice "disculpame". Ella lo abraza.
Quizás sea una señal, pero la verdad que no tengo la más puta idea de qué clase de señal puede ser.
Reservo una mesa para la noche. Para dos. Encuentro cierto regocijo, en decir "para dos".
Vuelvo a casa. Llamo a Sonia 02 (dNS). Ya son casi las dos de la tarde, debe estar despierta. Me dice que se despertó temprano. Le pregunto por el cumpleaños de la madre, por cómo salió todo, dice que muy bien, que gracias por preguntar. Le digo que reservé mesa en un restaurante italiano, y ella sonríe. Es decir, se queda en silencio, pero es un silencio sonrisa, no un silencio cara de culo, eso se detecta al teléfono. O será que estoy tan Security Man. Le propongo encontrarnos a las nueve y media en Medrano y Corrientes. Ella acepta, y poco después nos despedimos.
Ahora, lo difícil. Existe una posibilidad -bastante certera: tiene 31 años, ya nos besamos ayer- de que terminemos por venir a casa. Y, si viene a casa, tiene que estar en condiciones. O sea, en unas horas tengo que pintar la mesa del comedor, el escritorio de la computadora y una biblioteca.
Hace frío. Pongo el aire acondicionado en calor. Me quito el pullover, el pantalón. Quedo en calzoncillos y cuero. Security Man deja sitio para Homo Faber, y Homo Faber pinta. Rodillo, pincel. Pinta. Como si supiera. Y el consejo del asistente del Easy fue tan bueno que los muebles van quedando, en efecto, muy bien.
Son cuatro horas, sin parar salvo para fumarme algún cigarrillo. De cuando en cuando me detengo, apoyo la espalda contra el vidrio del comedor y contemplo el desarrollo de mi obra maestra en la pintura. Cuando termino, tengo los brazos con manchones negros, incluso hay pintura en mi pecho.
Es el turno de limpiar. Lo hago, también, en calzoncillos. Y esta vez no queda tan mal. Ventajas de un depto a estrenar, supongo.
Llegó la hora de bañarme. Dos veces. El método es simple, para cumplir con la cábala: primero la cabeza -shampoo, crema de enjuague-, luego el cuerpo, luego la cabeza, luego el cuerpo.
Y vestirme. Mirarme en el espejo del placard. Lavarme los dientes -dos veces, está dentro de la cábala-. Sentir que estoy listo.
Abrir la puerta.
Salir.
Estar listo para la segunda cita con Sonia 02 (dNS).

10 comentarios:

Gizmo dijo...

Y acá hay aclaraciones para todos, para los que [s]critican[/s] marcan el "mal inglés", y para quien pedía explicaciones de tu cábala.

Te faltaba aceitarte y estabas para un hacer un village people/stripclub.

Luminicus dijo...

Te diré que encontrar la panadería donde hagan las medialunas de grasa como te gustan puede ser difícil! y lo digo por experiencia yo encontré una de casualidad en Zona Norte pero me queda muy lejos de Casa.
y eso de pintar en calzoncillos tiene algún significado especial?

Serena dijo...

Pintar en boxers
Rodillo, sudor, fumar...
Hoy soy un prócer.

Directora de Orquesta dijo...

Por tu barrio, Pierino no falla.

Por unos ravioles de Pierino, te propongo casamiento y amor eterno.
Estoy casada y embarazada, pero son pequeños tecnicismos que se pueden arreglar fácilmente con algún juez amigo. La bigamia no es problema para mi.

Elemental dijo...

Gizmo, ¡gracias!

Luna, no sé por qué mierda le ponen almíbar a las medialunas de grasa... Bah, sí lo sé y ya lo desarrollaré en un post-denuncia.

Serena, te olvidaste de la barriga.

Directora de Orquesta: te tengo una mala noticia. El lugar fue, en efecto, Pierino.

Luminicus dijo...

Luna? :( Bua!!!!!!!!!!

Serena dijo...

Boxers y pintar.
Barriga, y ordenar
Hoy soy semental.

A tus órdenes.
Te quiero.

Elemental dijo...

Luminicus, me traicionó el inconsciente, perdón...

Serena, ¿a mis órdenes? Ok, encontrá una amiga y partuza!

Luminicus dijo...

Ahora si! :) soy feliz de nuevo jajajaj

A lo sumo te permito un LUMI pero Luna?¿?¿

Elemental dijo...

Luminicus, te juro, me traicionó el inconsciente y mañana lo hablaré en terapia, estaba pensando en si debo responder un mail o no, y bueno... en fin... mejor no aclaro que oscurece.

Publicar un comentario