26 octubre 2009

Elemental en Colombia: Fffffffffffffffffffffffffffffff

Miércoles.

Despierto a Juana. Remolonea un poco, hasta que le digo que en una hora hay que encontrarse con el resto de los periodistas y partir rumbo a las ruedas de prensa en el estudio. Entreabre los ojos, y al descubrir que estoy vestido pregunta, con toda la curiosidad del mundo, si no dormí. Niego con la cabeza. Estoy a punto de decirle que hace unas 54 horas que no pego un ojo, pero no creo que sea buena forma de despertarla. Toma la ropa que quedó desparramada en el piso, y comienza a vestirse. Nos vemos en un rato, dice, y parte. Me recuesto en la cama, no porque tenga sueño sino porque deseo recordar la sensación de lo que era dormir. Cierro los ojos, intento que mi mente divague, pero nada. Continúo acá. Abro los ojos. Me desvisto. Me meto en la bañadera -la misma que Catherine llama jacuzzi-, el agua está caliente. Mis músculos comienzan a relajarse, pero el hormigueo en los párpados continúa. ¿Y si no logro dormir en toda mi estadía en Bogotá? Los dedos con shampú masajean el cuero cabelludo. Por un instante siento los pies lejos de la loza, el agua me empuja a otro espacio, pero es eso: un instante. Canto, entonces. Hace años que no canto en la ducha, desde la época en que seguía a los Redondos. Canto un tema de Calamaro, Flaca, aunque en mi biografía reciente no haya nada que me empuje a temerle a una flaca que me clave un puñal en la espalda, ni tan profundo ni tan superficial. Canto, más bien, pensando en que es un buen día para furmarse un porrito. Es loco, eso. Alguien dice una frase en público y luego se transforma en estigma. Más cuando la frase es cierta. No sé. Al enjabonarme el cuerpo, cada pelo se eriza, como si los estuviera despabilando. Quizás sea éste, el precio a pagar por ser como el EMF. Abrir los ojos cuesta. Enjuagarme y que el chorro de agua me de en el rostro es trabajoso: algunas gotas caen en mi boca abierta, escupo. Cada acción es medida, meditada. Estoy lejos y cerca a la vez. Cuando mi mano cierra el agua, mi cabeza está en otra parte. Me visto, y si bien los movimientos son mecánicos, también son calculados. De repente, tengo que calcular la distancia entre mis manos y los cordones de los zapatos. Luego, la velocidad con la que el cepillo de dientes se mueve dentro de la boca, adelante y atrás, arriba y abajo. En la mitad del proceso me doy cuenta de que olvidé encender el botón que lo activa. Ya tengo espuma que desborda, por lo que es al pedo. El agua del hotel, para enjuagarse la boca, es Evian. La primera vez en mi vida que voy a beber Evian es para escupir una mezcla amorfa entre pasta dental y saliva, que cae con la misma lentitud de siempre, aunque pareciera desprenderse del cuerpo de otro. Me acomodo un poco los rulos. Giro, tomo el grabador y la carpeta con los datos del elenco del programa que motiva la invitación y visita. Salgo de la habitación. La piel percibe hasta el más mínimo cambio de temperatura. Es como si todo, deseando dormir, deseando tener sueño, estuviese más despierto que nunca. En el ascensor escucho los mecanismos de rieles, cables y botones. Me olvido de marcar la planta baja, que acá en Bogotá es el 1, descubro con asombro. El 1 es nuestro 0. Como si así nos sacaran ventaja. O sea, mi piso 5 en Buenos Aires sería el cuarto. El mundo está loco. Camino por el hall. Está la Chica Más Linda Que Vi en Mi Vida, que apenas nota mi presencia sonríe y se acerca. Me saluda con un beso en la mejilla, y me acaricia el brazo:
-¿Cómo dormiste? -pregunta.
-Bárbaro -le digo.

6 comentarios:

China dijo...

bueh! ya era hora eh! al fin!

de solo escuchar q llevabas despierto 54 horas, me agoto.

a ver si te ponés las pilas... jajajja

Catalina dijo...

Dicen que cuando llevas mas de nomeacuerdocuantasperoponeleveintipico de horas despierto el estado se empieza a semejar a una borrachera feroz, y cuanto más horas son, aumenta el estado símil ebriedad. Me imagino lo choborra flotante que te debés haber sentido en ese momento (mentira, no puedo ni imaginarme no dormir por tanto tiempo), muy buenas descripciones!

Maggie dijo...

No fue un vestite y andate, pero no dormiste con ella!! Sos en EMF definitivamente. (ya se no comments)

Luminicus dijo...

Es terrible no dormir y mas cuando uno es consciente de que Debe hacerlo pero no puede.
A mi me pasaba, (cuando trabajaba en eventos) que perdía la coordinación del pensamiento y todo lo que me rodeaba parecía mas brillante y el cuerpo se pone más alerta a lo que sucede.

Anónimo dijo...

Elem, te extraño, no seas malito y actualiza!!

Beso

Chivi

Elemental dijo...

China, haceme acordar de que te asesine.

Catalina, gracias.

Maggie, no comments.

Luminicus, totalmente.

Chivi, trataré de ser menos malo.

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