05 noviembre 2009

¿Sonia 03 (dNS) o No Sonia 02?: Preparativos

Domingo.

Mayormente, duermo. Sueño, pero no recuerdo lo que soñé. Despierto con la boca entreabierta, los ojos aún cubiertos de una pátina de arena. Pienso que si yo fuera Neil Gaiman recordaría la leyenda del arenero que arroja granos sobre quienes duermen para alimentar sus sueños, y transformaría eso en una historieta inmortal como Sandman. Pero no. No soy Gaiman. Soy esto que se levanta de la cama, semierecto, que apoya los pies en la alfombra y se acuerda de Bruce Willis en Duro de matar: cuando empieza la película, él está llegando a Los Ángeles en avión desde Nueva York, nervioso porque va a reencontrarse con su mujer -la misma que luego será una de las rehenes en la torre de capitales japoneses (¿alguien recuerda esos años en que todo occidente creía que Japón se iba a comer el mundo porque eran adictos al trabajo? ¿alguien recuerda que se suponía que los chinos iban a pagar nuestra deuda externa? ¿por qué inventamos tanta leyenda pelotuda, y por qué las anclamos en oriente? ¿es el último reducto de desconocimiento que resta?)-, y su compañero de asiento le pregunta si le tiene miedo a los aviones a lo que Bruce/Mc Clane -en lo que era su primer protagónico de peso en cine luego de la extraordinaria serie Moonlighting, y sería durante mucho tiempo su mejor papel, hasta que llegara la hora de El último boy scout y, sí, se bajara la persiana: no hay mejor papel para Willis, nunca más, porque es inmejorable, es perfecto, el papel y la película-, y Bruce le dice que sí, con timidez, y el tipo le cuenta algo a modo de secreto -que cuando llegue al hotel se quite los zapatos y las medias y apoye la planta del pie en la alfombra y mueva los dedos-, y cuando Bruce/Mc Clane lo hace sonríe, recordando al tipo, y dice "hijo de puta". Nunca supe por qué decía eso, cuál era el efecto. Durante un tiempo imaginé que eso te provocaba una erección, pero lo sospechaba sólo porque por entonces andaba por los veinte años y creía que todo se relacionaba con el sexo -ahora, a los treinta y ocho, sé que todo se relaciona con el sexo pero también con el poder-.
Bajo por la escalera, me pregunto qué me deparará el día de mañana. Con ¿Sonia 03 (dNS) o No Sonia 02? acordamos no escribirnos mails. No sólo porque hasta hoy a la medianoche su marido sigue en Buenos Aires, sino porque los dos sabemos que si los mails se estiran y el encuentro no se concreta, comienza un crescendo de expectativas, histérico sexo virtual y fantasías erótico-amorosas que dificultan el encuentro con lo real.
Compro el diario, desayuno.
Leo, pero no leo.
Me pregunto cómo hizo ella para entenderme. No le pifió en nada, en lo que me escribió. Sabía exactamente qué partes del blog eran mentira, qué era cierto y, fundamentalmente, dedujo con certeza quirúrgica lo que no cuento. A medida que la leía, me recorría una tibieza. Muy distinta a la calentura. Que también. Pero era una tibieza como si sus dos brazos me rodearan y presionaran con fuerza.
Releo el mail. Admiro su perfección. Envidio su estilo. Sonrío.
Me paso la mayor parte del domingo en dos estados: dormir y sonreír.
Sé que mañana todo puede salir mal. Pero también sé que, por primera vez en mucho tiempo, todo puede salir bien.

13 comentarios:

China dijo...

Voy a decir una obviedad, pero tengo ganas. Simplemente creo que nadie respeta la cultura del otro, nadie entiende la cultura del otro. entonces, cómo nadie puede explicarse cómo es que ellos no piensan, hacen, actuan, como nosotros, decretan que son unos hijos de puta. y entonces, estudias en la uca debido a una gran equivocación, y te encontrás con futuros periodistas, que allá por el año 2003, apoyaban la guerra de Irak con argumentos idiotas y diciendo que sino, se venía la guerra mundial o alguna imbecilidad del estilo.

D dijo...

Es que ya es algo bueno, insisto, pase lo que pase después. La vida es así, tangencias instantáneas y poco más. disfrútalo!

Vacya dijo...

Dice "hijo de puta" como decir "maldito, tenías razón" es relajación inmediata, como cuando pisas la arena en la playa, esa sensación de tibieza apoderándose de las plantas de tus pies, subiendo despacito, el calorcito recorriendo cm a cm el largo de las piernas, hasta provocarte, eso, una sonrisa.
Bueno esa es mi interpretación.
Que rico describes el acercamiento vía mail. Que buena actitud la de Elemental.
Beso

Elemental dijo...

China, lo que se desconoce deja muchas veces a la vista la imbecilidad.

D, ¿tangencias instantáneas? ¿y eso?

Vacya, gracias por la aclaración!

kent Brockman dijo...

agrego un detalle: que McClane se haya sacado los zapatos justo antes de comenzar la acción causa que durante toda la película esté más interesado en conseguir un par de zapatos que en mejores armas. rascacielos + balas = astillas. el héroe descalzo es el héroe humano. por eso te queremos, Bruce.

yippie kayee, motherfucker.

Anónimo dijo...

"dormir y sonreir" es una buena combinación de verbos, igualmente no se compara con " Comer, Beber y Amar" ( que presupongo )es lo que viene a continuación en este blog.

PD: Genial Alan Rickman!!! nada mejor que un buen actor para un villano exquisito.

N.

Elemental dijo...

Kent, yppie kayee.

N., te faltó coger, pero bueno.

D. dijo...

tangencias instantáneas: intuiciones, roces, miradas, lecturas, encuentros de esos que se dan como por arte de magia...para después lo de siempre: la intemperie.

Elemental dijo...

D, ok.

Sayuri dijo...

Me estoy poniendo al día, leyendo todo junto, y me encuentro con la imagen de Bruce Willis, descalzo, arma en mano...qué lindo...
Volviendo a tu relato, le pongo mis fichines a esta Sonia!!

Elemental dijo...

Sayuri, si no me equivoco, en esa escena era de las pocas donde no estaba con arma en mano...

Sayuri dijo...

Tenés razón, se me chispoteó una de mis fantasías!!

Elemental dijo...

Sayuri, ¡lo siento!

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