25 noviembre 2009

¿Sonia 03 (dNS) o No Sonia 02)?: Segunda persona

Miércoles, 20 horas (aprox.).

Cogés. Cogés mucho.
Hablás, también. Hablás mucho, también.
Cogés y hablás. A veces, al mismo tiempo. A veces no. A veces sólo cogés. A veces sólo hablás. Pero por más que a veces sólo hacés lo uno o lo otro, conforman algo. No un todo. Un algo. Un algo que te da miedo ponerle nombre. Sos de esa clase de gente que, cuando está bien -y más cuando está muy bien, y aún más cuando está extraordinariamente bien- teme estar mal. Sos de esa clase de gente que asume que todo tiene un final, que todo termina, y no tenés edad para haber escuchado a Manal, es más bien una conclusión propia, amarga, amargamente propia. Sos de esa clase de gente que, de vacaciones, entre olas o caminando bajo un bosque silencioso, se pregunta por qué todo eso terminará cuando vuelva a su casa, a su trabajo. Sos de esa clase de gente que puede preguntarse, durante una obra de teatro, cómo será esa sala cuando todos los que están arriba del escenario -y los de abajo también- estén muertos, sean recuerdo, sean menos que eso, sean nada reemplaza por otra futura nada. Sos así. Por eso temés asignarle nombre al algo, que rima con galgo pero no importa, que constituye una construcción semánticamente horrible ("al algo") pero tampoco importa. Importa que temés asignarle nombre. Importa que estás disfrutando. A veces, al mismo tiempo.
Cocinás. Se lo prometiste. Cocinás en pelotas, y ella espera en pelotas. Y comen en pelotas, con la cortina abierta, y si los vecinos que están a una cuadra los ven no importa, o sí importa: mejor. Estás en ese momento donde no sólo estás bien sino donde deseás que se vea que estás bien. Estás en ese momento donde no sólo temés que todo termine sino donde deseás que no se vea que todo se terminará. Hay un momento en que te dan de comer en la boca. Hay un momento en que te dicen "qué rico" -primero es la comida que preparaste, luego un beso que te estampan-. No en ese orden. No importa.
Volvés a hablar. Ponele que inventes historia. Ponele que hayas terminado con las posibilidades que te dejaba el realismo o la verosimilitud, el costumbrismo o lo que fuera, y recurrís a otras cosas. En la cama de nuevo, abrazados, hablás de extraterrestres, de exorcistas, de vacas que hablan, de una valija con misterio contenido, de lo primero que se te viene a la cabeza.
Cogés, más.
Ven una película juntos, en la cama. El home theater lo preparaste en la mudanza, todo está preparado para quien se recuesta en esa cama, quien apoya la cabeza en la almohada. Hoy son dos. Y sigue siendo perfecto. O descubrís que hay grados de perfección, que se puede ser más perfecto.
Ves Annie Hall.
Cuando termina, te reís. Se ríen.
Se besan. Te abraza. Te dice al oído, te pregunta en verdad:
-¿Te jode si me quedo a dormir?
Y decís:
-No, claro.

21 comentarios:

Luminicus dijo...

Chan!!
El temor a ponerle nombre a las cosas me resulta familiar, es un temor de muchos.

Beso

Rodrigo Yáñez dijo...

Hay amantes tan únicos. Todos llegan al placer, el mutuo acuerdo, pero aún dentro de la monotonía carnal, siempre se encuentran detalles que encantan y así nace la opinión de nuestro amante únicamente distinto.

tancomplicado dijo...

Soy de esa clase de gente que cuando está muy bien piensa que todo va estar mal.

Chivis dijo...

El temor a que cuando estas muy bien todo se termine, o pase algo y las cosas no son como las crees tambien es el temor de muchos.

Beso

bel! dijo...

"algo, que rima con galgo"?

ja

Por qué la necesidad de ponerle nombre a algo?

tancomplicado dijo...

Tan complicado ... soy yo Maggie

Elemental dijo...

Luminicus, por cierto.

Rodrigo, bien ahí.

Chivis, lo sé.

Tancomplicado, se llama neurosis.

Bel, porque cuando le ponés nombre comprendés el valor.

Gizmo dijo...

Es evidente que como dijiste antes, si se está feliz, ¿para qué/por qué escribir?, y que la melancolía que están invadiendo tus últimos posts dan cuenta de la culminación con un tono como mínimo amargo, sino agridulce, del asunto.

N. dijo...

Te leo desde el principio, pero nunca comenté.
Hoy si.
Estas hasta las manos.
Besos!
Nat.

Serena dijo...

Lo más lindo, es cómo estar con esta Sonia o no Sonia te devuelve la esperanza de sentir y estar bien...
las circunstancias y la temporalidad... un detalle.

silvana dijo...

Que lindo estar con alguien así!

...(des)encontrada... dijo...

Si, se llama Neurosis.

bel! dijo...

Creo que no pienso lo mismo...

la tana dijo...

che , hace mucho que no leo y me perdí. Este miercoles que contás es el de la primer semana con ¿sonia 03 o no sonia 2??

Luminicus dijo...

Mucho trabajo?

Maggie dijo...

Lo admito...

Sayuri dijo...

Maravilloso.

Chivis dijo...

Soy yo la unica que tiene una intriga que la esta matando??

N. dijo...

Nop, yo entro ilusionada y nada de nada de nada...

Chivis dijo...

Ok, la intriga ya se me fue, pero ahora vino la angustia por que tanto silencio no es bueno...

Elemental dijo...

Gizmo, puede ser.

Serena, pavada de detalle.

Silvana, por cierto.

(des)encontrada, esapto.

Bel, ¿de qué?

Tana, sí señora.

Sayuri, gracias.

Chivis, tengo problemas con internet en casa, por lo que sólo puedo escribir en el laburo, y fin de año está siempre sobrecargado...

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