Mostrando entradas con la etiqueta Sonia 04 (dNS). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sonia 04 (dNS). Mostrar todas las entradas

18 mayo 2010

Sonia 04 (dNS): Chot Chat (No Hot)

-Aló!
-...
-...
-Hola!
-Cómo va?
-Bien, qué estabas haciendo?
-Escribía (por favor que no se dé cuenta de que estaba viendo qué películas porno descargarme).
-Qué bueno!
-Sí.
-...
-Y vos?
-Nada, paveaba, vi que estabas conectado y te hablé.
-Ja. (¿y qué otra cosa puedo decir?)
-Ja. (ah, se ve que ella tampoco sabe bien qué decir)
-Tus cosas bien? (¿tus cosas? ¿por qué pregunto algo así?)
-Sí, sí, tengo examen en unos días, toy un poko nerviosa, pero bien (¿toy? ¿juguete? ¿poko? ¿qué carajo le pasa a las nuevas generaciones?)
-Seguro que te va a ir bien.
-¿Y cómo sabés?
-Porque sos linda, seguro que los profesores te regalan nota. Ja. (nunca está de más aclarar el chiste, en letra escrita no siempre se captan las ironías)
-Ja! Qué malo!
-...
-Y cómo sabés que soy linda? (ok, se hizo cargo, a la carga barracas)
-Estuve viendo tus fotos.
-Sí? (sí, nena, sí, ¿o para qué mierda exhibís tus fotografías?)
-Sí.
-Y te parecí linda.
-La verdad, preciosa.
-Gracias!
-Me sentí un viejo verde (ok, le llevo quince años, me siento para el orto con la diferencia, esta es la oportunidad en que ella me puede decir "no sos tan viejo" y avanzamos)
-Ja! (respuesta incorrecta)
-Ja. (por no decir ouch)
-Igual, llevás bien tu edad (ok, me parece que el semáforo está por ponerse en verde)
-Por qué lo decís?
-También vi tus fotos.
-Mirá vos.
-No aparentás tu edad (o sea: sos un viejo de mierda, pero te mantenés; bajo mis pies acaba de abrirse un abismo que lleva a la lava del final del Señor de los Anillos, el gollum me espera)
-Bueno, gracias. Supongo.
-Tonto.
-Ja. (ok, me quedé sin nada para decir)
-...
-...
-Me gusta mucho lo que escribís. (¿y cómo tengo que interpretar esto?)
-Bueno, muchas gracias.
-En serio. Yo sé que te tirás para abajo. Pero es muy bueno.
-Es un blog.
-¿Por qué decís siempre eso?
-¿Siempre? (¿esta chica tiene micrófonos en mi casa?)
-Bueno, siempre que podés lo das a entender en el blog.
-Es que es un blog. Un borrador, en el mejor de los casos.
-A mí me gusta.
-Bueno.
-¿Te molesta que te diga eso? (no, por favor, una vez que encuentro alguien que me dice que escribo bien, cómo me va a molestar, por favor seguí)
-Me incomoda un poco.
-No te gusta que te elogien.
-No sé. (¿no sé? ¿para qué puse esa pelotudez? ¿cómo se hace para borrar una línea en este chat de mierda?)
-Eso es porque te sentís inseguro. (uy, esta se cree que es psicóloga, que me puede interpretar cualquier pelotudez)
-Vos no estudiabas derecho?
-Sí.
-A qué viene esa interpretación? Ja. (el ja es para que no tome a mal la frenada en seco que le acabo de plantear, ja)
-Cierto que para vos los abogados somos un desastre.
-Leiste con atención el blog, eh!
-Ja.
-Ja.
-Digamos que soy tu fan.
-Fan? (porfavorquesecorrijaydigagroupieporfavorquesecorrijaydigagroupieporfavorquesecorrija...)
-Fan, qué se yo. No soy fan de nada, pero sigo tu blog.
-Mirá vos. (ok, estas situaciones me incomodan)
-Y no sos viejo, tonto.
-Lo qué?
-Me dijiste que te sentías un viejo verde cuando mirabas mis fotos.
-Ah, sí (como si lo hubiera olvidado)
-No sos viejo.
-Bueno, mejor.
-¿Yo no te parezco muy pendeja?
-No, para nada, si estudiás, hacés tus cosas. (ok, por favor que alguien me explique cómo hago para decirle que no es muy pendeja para este viejo de mierda sin ningún otro elemento que esta mierda de datos que hay en el Facebook)
-A veces me siento perdida.
-Es normal.
-Sí?
-Claro, nos pasa a todos.
-Sabés lo que hago cuando me siento perdida?
-Vas a la analista?
-...
-Ja (me parece que hay que aclarar)
-Ja.
-Qué hacés?
-Te leo. (¿lo queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee?)
-Ah.
-No te asustes.
-No, si no estoy asustado (tan sólo me tiemblan las piernas y la mandíbula y los dedos se acalambraron)
-Me gusta saber que hay gente como vos.
-Ah.
-Que siguen buscando.
-Ah.
-Te incomoda lo que digo?
-No, qué se yo, me parece raro.
-Tonto.
-Ja. (¿ja? ¿ja? ¿ja? ¿ja?)
-Me llaman a comer.
-¿Te llaman?
-Vivo con mis viejos.
-Ah (no seas tan pelotudo de preguntarle la edad de los padres y quedar pegado)
-Ya lo sé. Pensás que soy una pendeja.
-No, no, está difícil irse a vivir solo...
-Vos le caerías bien a mi papá.
-En serio?
-Le gusta el jazz.
-Bueno, a mí la música no me gusta. (no me compares con tu padre, nena)
-Y lee mucho.
-Ah, mirá qué bueno.
-Me llaman a comer.
-Bueno, andá, que yo me tengo que preparar la cena (o sea: tengo que llamar a La Maroma y pedirla)
-...
-...
-¿Tenés MSN?
-Sí, pero no lo uso, me chupa mucho RAM.
-Es más cómodo, el chat.
-Sí, ¿no?
-Sí.
-Bueno.
-Te paso mi dire: XXXXXXXXXX.
-...
-¿Me pasás la tuya?
-Sí.
-...
-...
-...
-XXXXXXXX.
-Ok, la próxima nos encontramos por ahí, ¿sí?
-Dale.
-Besou! (¿besoU?)
-Besos.

13 mayo 2010

Sonia 04 (dNS): ¿Y entonces?

-¿Y entonces?
-Y entonces se me abrió la ventanita del chat.
-¿La qué?
-La ventanita del chat, Editor.
-¿Ella tenía tu MSN?
-No. Bah, creo que no. Supongo que no, porque nunca lo abro.
-¿No abrís el MSN?
-No, te chupa demasiada memoria RAM.
-¿Sí?
-Me transforma la compu en carreta.
-Mirá vos.
-...
-¿Y entonces?
-Entonces se me abrió la ventanita del chat.
-¿Pero no me decís que no abrís el MSN?
-Sí.
-¿Y de qué ventanita me hablás?
-De la del Facebook, boludo.
-¿El Facebook tiene chat?
-Choto, pero tiene.
-Ah.
-¿Vos no te diste cuenta, de que tiene?
-No tengo Facebook.
-¿No tenés Facebook?
-Nones.
-¿Por qué?
-No me gusta.
-¿Qué cosa?
-Que me contacte gente que no sé si quiero que me contacte.
-¿En serio?
-O sea, me abrí una cuenta, pero enseguida me empezó a agregar gente del secundario, del año del pedo... ¿Quién carajo tiene ganas de ver a esa gente?
-...
-Nadie.
-...
-¿Qué, vos los verías?
-No sé.
-¿En serio?
-En el secundario estaba mi primera novia. Bah, mi primera novia novia, antes hubo otras dos, pero no eran novias novias.
-No garchaste.
-Exacto. La del secundario fue la primera.
-¿A qué edad debutaste?
-12 o 13, creo.
-De putas.
-Obvio.
-Chico.
-No tanto. Un amigo debutó a los 10.
-Me estás jodiendo.
-No. Se ratearon de la escuela, en séptimo grado, y se fueron de putas.
-¿Y vos?
-Faltamos a clase y nos fuimos a una galería en Belgrano.
-¿En una galería?
-No, era un sauna en un departamento arriba de la galería Las Vegas. El sauna se llamaba Sí Sí.
-¿Tenía nombre?
-Categoría, tenía. Ja.
-Qué loco.
-Sí, ¿no?
-Pensar que en esa época a los puteríos los llamaban saunas.
-Sería por la transpiración.
-Claro.
-¿Y?
-Y bueno, te decía, se me abrió la ventanita del chat...
-No, boludo, y cómo te fue cuando debutaste en el sauna ese.
-Ah. Fue raro.
-¿Raro?
-Raro. Entré solo, porque era el único que tenía guita. Mis compañeros ya habían debutados casi todos, porque los viejos les habían dado guita para eso en el bar mitzvah.
-¿Es tradición judía, que los padres le den guita a los hijos para ir de putas?
-Supongo. ¿No viste que en los bar mitzvah están las odaliscas, y hay que ponerles guita, y ahí es como que te hacés hombre?
-¿Me estás queriendo decir que los judíos relacionan el debut sexual con el dinero?
-No, boludo. No soy antisemita. Y eso que el segundo marido de mi vieja era judío.
-¿Y entonces?
-¿El sauna?
-Sí.
-¿Vos nunca fuiste de putas?
-No.
-¿Nunca?
-No.
-...
-¿Está bueno?
-Y, qué se yo. Tiene sus ventajas.
-¿Esa vez estuvo bueno?
-No, esa primera vez no. Era un martes, me acuerdo. Llovía como la puta que lo parió. Cuando entré al sauna mis amigos se quedaron en la galería, haciendo que miraban negocios. Entrabas, pagabas y te daban una fichita como de casino. Se suponía que elegías a una puta y le entregabas la fichita.
-Mujer objeto.
-Exacto, el horror de las feministas.
-Ja.
-Ja.
-...
-Bueno, la cosa es que entré y había un vestuario con lockers. Te tenías que poner en bolas y cubrirte con una toalla. Yo estaba medio nervioso, imaginate.
-¿Se te achicó la pija?
-Un maní, era.
-Ja.
-No tan ja. Cuando guardé toda la ropa me puse la toalla en la cintura. Medio que se me caía, porque en ese entonces yo era muy flaco, un palito era...
-¿En serio?
-En serio. Hacía dieta para engordar, con eso te digo todo.
-Funcionó, la dieta. Ja.
-No.
-¿Cómo que no?
-No, seguí siendo un palito bocha de tiempo. Empecé a engordar a los treinta, cuando me cambió el metabolismo.
-Qué loco.
-Sí.
-¿Y entonces?
-Bueno, salgo del lugar ese, un cuartito, y entro al comedor. Estaban las putas en bikini. Había sillones y un televisor donde pasaban películas porno.
-¿Buenas?
-Las películas porno de aquella época no eran buenas.
-Claro, ahora el mercado se diversificó.
-Exacto. Ahora hay para todos los gustos. Imaginate que por aquel entonces no había películas enteras de lesbianas.
-A mí no me gustan.
-¿En serio?
-No sé, es como que falta algo.
-La pija.
-Ponele.
-Bueno, en algunas lo suplantan con consolador. Igual esas no me gustan.
-¿No?
-Nop. Y mirá que a mí las pelis porno que más me gustan son las de lesbianas. Pero con franeleo, lengua, dedos. No creo que las lesbianas sean fanáticas de los consoladores, si en general las pijas les dan asco.
-¿Y con eso te calentás?
-¡Cómo!
-¿Cómo?
-Que se yo, me da la sensación de que gozan de verdad. En las otras escenas es como que te avivás que fingen. Salvo con Jenna Haze, que es una fenómena. Y últimamente, como se casó, hace sólo escenas lésbicas.
-¿Y qué te imaginás?
-Nada, que entro ahí y me engancho.
-Pero si me decís que le tienen asco a la pija.
-Bueno, pero justamente. Primero las dejo hacer, y cuando están a punto me engancho. Elemental rules.
-Ja.
-Es una fantasía, obvio.
-Bueno, vos hiciste trifecta.
-¿Vos no?
-Nop.
-¿Nunca?
-Una vez hubo una chica que me lo propuso, pero no se dio.
-Qué cagada.
-Está bueno, ¿no?
-Y, sí.
-Algún día tendría...
-Pero mirá que no podés ser egoista, en una trifecta.
-¿No?
-No, tenés que saber cuándo retirarte, cuándo sumarte. No es como en las películas porno que te tirás panza arriba y ellas se turnan para chupar y después para montarte. Es una cuestión de tiempos.
-Ah.
-Te aviso, por si se te da.
-¿Con las putas se puede hacer trifecta?
-Obvio, pero tenés que pagar más.
-Por eso está bueno ir de putas.
-Y, qué se yo. Si se lo planteás a una mina es toda una negociación. Con las putas es más claro.
-Claro.
-...
-¿Y entonces?
-¿Entonces qué?
-Estabas en el comedorcito con las putas en bikini.
-Ah, sí. Bueno, había una rubia de pelo corto, muy bonita. Me le fui al humo con la fichita en la mano. La mina se reía, me dijo si primero no quería ver películas, y yo que estaba podrido de hacerme la paja le dije que ni en pedo. La mina se rió, me dijo ok, y me preguntó si ya me había duchado. Yo no entendía nada.
-¿Tenías que ducharte para coger?
-Parece que sí. La cosa es que me fui a duchar, a los pedos, pero cuando salí esa puta no estaba.
-Uy, boludo.
-Esapto. De hecho, quedaba una sola. Medio panzona. No era linda.
-¿Y qué hiciste?
-¿Y qué carajo iba a hacer, ponerme a mirar la porno? Le di la fichita.
-¿Y entonces?
-Me llevó a un cuartito. Había una camilla. Me dijo que me recostara. Estaba todo muy oscuro. La mina me preguntó cuántos años tenía, y yo para mentirle, para hacerme el grande, le dije 14. Un boludo. La mina dijo "Dios mío" y me empezó a acariciar la pija. Y entró a chupar.
-¿Bien?
-No. O sea, no ella sino yo. Me puse nervioso, qué se yo.
-¡No me digas que no se te paró!
-Te digo.
-¿En tu debut no se te paró?
-No. Imposible.
-¿Y?
-Nada, salí y les dije a los chicos que había estado bárbaro. Lo agrandé tanto que se entusiasmaron y volvimos todos al día siguiente.
-¿Volviste al día siguiente?
-Sí, mi vieja se había tomado las vacaciones de invierno y me había dejado guita para mis gastos... ¿Sabés una cosa? Ahora que me acuerdo, unos meses antes mi viejo me había dado guita para debutar.
-¿Y no debutaste ahí?
-No, usé esa guita para comprarme libros de historieta importados.
-¿En serio?
-Los Den de Richard Corben.
-¿Y ese quién es?
-Uno grosso.
-¿Y entonces?
-¿Entonces qué?
-Al día siguiente.
-Ah, al día siguiente sí. Me tocó una chica divina. La pasé bárbaro.Y desde entonces hasta que debuté con esa novia del secundario me gasté una bocha en putas.
-Ja.
-Ja.
-...
-...
-¿Vos no me estabas contando algo?
-Lo de la chica esta, Sonia 04 (dNS). Lo de la ventanita del chat.
-Sí.
-¿En serio no tenés Facebook?
-En serio. No me gusta.
-Estás en pedo.
-Puto.
-Forro.
-Ja.
-Bueno, me entró a charlar por chat.
-¿Y?
-Qué se yo. Para mí que quiere ser amiga.
-Eso no existe, boludo.
-Ya lo sé, pero no sé si ella lo sabe. Es chiquita.
-¿Tiene más de veinte?
-Sí.
-Nada de chiquita. Sabe. Que se haga la boluda es otra cosa. ¿Se hizo la boluda?
-No... Sí... No sé.
-Cagaste.
-¿Por?
-Las zonas nebulosas son terribles. Vos le tenés que decir de verte.
-¿Así?
-Así, sin asco. Para que sepa que no la vas de amigo.
-¿Te parece?
-¿Cuánto tiempo estuvieron chateando?
-Una hora, ponele una y media.
-Y bueno.
-¿Y bueno qué?
-Justamente.
-¿Justamente qué?
-¿Tenés ganas de seguir perdiendo tiempo?
-Bueno, estábamos charlando...
-Chateando.
-Sí.
-Eso es perder tiempo.
-No estuvo mal, la charla.
-Eso decíselo a la mina, a mí no me lo vendas.
-...
-A nosotros no nos importa la charla, nada de lo que digan.
-...
-...
-Estás queriendo decir que nosotros...
-Sí.
-Coger.
-Coger, coger, coger.

04 marzo 2010

Sonia 04 (dNS): Las reglas del Facebook

No sé cuáles son las reglas del Facebook. Esto no habla mal del Facebook y del tipo de contactos que puedan establecerse a partir de él, sino habla mal de mí, pues en general desconozco las reglas. De un boliche, de la calle, de un encuentro. Cuando me refiero a reglas me refiero, fundamentalmente, al conjunto de códigos que hacen a la interacción entre personas del sexo opuesto (o del mismo si hablamos de homosexualidad, hoy estoy políticamente correcto). Quizás porque en mi adolescencia me tragué una cantidad infinita de "quiero que seamos amigos", ahora lo doy por sentado. No es que quiera tener amigas, por supuesto, sino que en verdad lo que supongo es que ellas desean ser amigas mías. O, en verdad, que no me desean para nada, por eso dirían lo de "quiero que seamos amigos", como quien le hecha off verde a un mosquito del dengue. Es decir: el mundo, para mí, se abre con una regla sencilla, que es que la mujer no está interesada en mí. Si se acerca, supongo que hay otra intención -y esa otra intención no siempre tiene que ser mala, aunque depende de mi estado de humor si me la tomo así o no-. Si se sigue acercando, supongo que hay otra intención más importante. Y así. Hay un momento, claro, en que comienzo a sospechar, en que elucubro la posibilidad de que quizás sí haya injusticia conveniente en el mundo y yo le resulte atractivo a una mujer que me resulta interesante. Pero las sospechas van acompañadas de búsqueda de señales. Y ahí volvemos al tema de que no sé las reglas. Una vez una Sonia, luego de semanas de idas y vueltas, me dijo, cuando la besé, "al fin". El final fue poco después, claro.
Y entonces el Facebook. Y entonces Sonia 04 (dNS). Empecemos con las preguntas básicas: ¿para qué carajo una mujer que no conozco me agrega como amigo (ni que hablar de un hombre)? Más: ¿para qué me manda un mensaje? ¿Para qué me dice "jajajajajaja"? ¿Vio mis fotos? ¿Qué intenciones tiene? ¿Qué pretende usted de mí?
Estoy en eso, preguntándome qué señal más clara podría haber en el Facebook, cuando se me abre una ventanita. Un Chat.
Es Sonia 04 (dNS), claro.

02 marzo 2010

Sonia 04 (dNS): El Editor dice

-No sé.
-¿Cómo que no sabés, pelotudo?
-¡No sé!
-¿Pero qué cosa, es lo que no sabés?
-No sé lo que no sé.
-Bien, bien. Muy maduro. Te falta hacer pucherito.
-...
-¡No hagas pucherito!
-...
-Así me gusta.
-Tonto.
-Tontito.
-...
-A ver, Elemental, querido amigo, decime.
-¿Qué?
-¿Cómo es eso de que no sabés?
-¡Eso mismo, no sé!
-¿Pero no me decís que la mina es linda?
-Eso parece en las fotos.
-Ok, ahí tenés un punto. Las fotos son estafadoras.
-Totalmente.
-Eligen las fotos que parece que estuvieran armando un book para presentarle a Pancho Dotto.
-Ja.
-¿Vos tenés el teléfono de Pancho Dotto?
-Sí, claro. Una vez hicimos una nota. Bah, una columna.
-¿La columna no la escribió él?
-No, nene, para las columnas los llamamos, les hacemos preguntas, desgrabamos y queda como columna.
-Ah.
-Lo de Pancho fue gracioso.
-¿Por?
-No sé qué quilombo había tenido en ese momento, pero estaba un poco paranoico. Tenía miedo de cómo iba a quedar la columna. La cosa es que, como de costumbre, dejé todo lo que me dijeron sin alterar nada. Salió un sábado. Esa noche, a eso de las once, estábamos en una cena con No Sonia y sus amigos, y me suena el celular. Atiendo, y era Pancho Dotto. Encima me dice "Elemental, te habla Pancho Dotto". Así me saludó. Yo pensé que me iba a putear, que me había equivocado en algo, qué se yo. La cosa es que el tipo me dijo que yo era un hombre de palabra, que había respetado todo lo que él había dicho. Fue un monólogo del tipo, ni sé si llegué a decirle "hola". Arrancó con el "hola Elemental, te habla Pancho Dotto" y le metió para adelante, sin pausa, y lo coronó con un "sos un caballero, Elemental".
-Mierda. Pancho Dotto te nombró caballero.
-Sí.
-Grosso.
-No tanto como el hecho de que el Indio Solari me cuidaba de chiquito.
-No, claro. Pero esto suma.
-Sí, ¿no?
-Totalmente.
-Ja.
-Ja.
-...
-Entonces, ¿qué no sabés?
-Tiene 22 años.
-¿Y?
-¡Y yo 38!
-A ver...
-¡Podría ser el padre!
-Sabía que ibas a decir eso, amigo. Te volviste predecible.
-¡Obvio que soy predecible, si soy siempre igual!
-Boludo.
-Sí. Boludo.
-Pará.
-¿Qué?
-¿El "boludo" fue que aceptaste el "boludo" que te dije o fue que me dijiste "boludo"?
-...
-Dale.
-Las dos cosas.
-Forro.
-Pelotudo.
-Puto.
-Mariconzón.
-Esa es buena, siempre me la olvido.
-Mariconzón.
-A ver, querido. Ella es linda en las fotos, te agregó como amigo en el Facebook, no tiene novio... Dale para adelante.
-¿Cómo?
-¿Cómo cómo?
-Eso, boludo, ¿cómo?
-No me decís que los mensajitos de ella están llenos de jajajajaja.
-Sí.
-El jajajajajajaja en los mensajes de Facebook es el equivalente a cuando las minas sonríen si las encarás en un boliche.
-¿Te parece?
-Sí.
-No sé.
-¿Qué cosa, no sabés?
-Nunca encaré una mina en un boliche.
-¿Nunca?
-Nunca.
-¿Nunca?
-Nunca, forro. ¿Me lo vas a seguir preguntando?
-¿Pero nunca nunca?
-Nunca nunca.
-Dunga dunga.
-Ja.
-Bueno, boludo, entonces te lo digo. El jajajajaja es una señal. Avanzá.
-Vive en La Plata.
-Eso es jodido.
-¿Ves?
-Que venga. Nunca vayas.
-¿Por?
-Si vivís en Capital, quien se tiene que trasladar es el otro.
-Sí, ¿no?
-Obvio.
-Bien.
-...
-¿Y cómo hago para avanzar?
-No sé. ¿Cómo se avanza en el Facebook?
-Buena pregunta.
-...
-¿Vos no tenés Facebook?
-Nah.
-¿No?
-Nah.
-¿Por?
-Sería muy fácil que me ubiquen. Yo soy un tipo difícil de alcanzar.
-Yo soy más fácil que la regla del cero.
-Ja.
-Ja.

26 febrero 2010

Sonia 04 (dNS): Los mensajes

De Elemental para Sonia 04 (dNS): "Hola, cómo estás. Te escribo con una curiosidad. Sé que esto del Facebook de catalogar de "amigo" a la gente no tiene que ver necesariamente con la amistad, pero de todas formas me pregunto, dado que me agregaste, ¿nos conocemos? Espero me sepas disculpar si en efecto nos conocemos y me olvidé, suelo ser bastante despistado".

De Sonia 04 (dNS) para Elemental: "No, Elem, no nos conocemos, jajajajajaja. O sí. Yo te conozco, porque sigo tu blog desde hace rato. Me divierto mucho, jajajajajaja."

De Elemental para Sonia 04 (dNS): "Bueno, me alegra que lo que escribo al menos le divierta a alguien. Igual, te aclaro que lo que se cuenta en el blog es un poco distante de la realidad, por decir lo menos y no lo más. Por otro lado, viendo tu edad, me da un poco de vergüenza haber escrito las partes subidas de tono, ja. ;) "

De Sonia 04 (dNS) para Elemental: "Jajajajajajajajajaja. ¡Las partes porno son las mejores, nene! Jajajajajajaja. ¿Así que hay diferencias entre lo que se cuenta en el blog y la realidad? ¿Las partes porno son irreales? Jajajajajajaja."

No sé por qué, pero siento que acabo de meterme en flor de quilombo.

25 febrero 2010

Sonia 04 (dNS): La edad, las imágenes

Una mañana recibo un mail. El remitente es José Facebook, que aparentemente me escribió para avisarme que Sonia 04 (dNS) desea ser mi amiga. Clickeo en el "aprobar amistad" -o algo así-, y enseguida descubro que el estado civil es "soltera", pero, alarma, que nació en 1987. Es decir, 16 años después que yo. Es decir, que tiene 22 y eso transforma mis 38 en una carga pesada, imposible. La foto del perfil promete, pero es diminuta. Me fijo en las fotos almacenadas. Si bien hay unas cuantas de paisajes -nunca voy a entender para qué mierda la gente las cuelga en un lugar como Facebook, me recuerda a cuando uno va a la casa de alguien que acaba de regresar de vacaciones y te dicen "¿querés ver las fotos?" y antes de que uno responda "no" con absoluta honestidad se encuentra con un album de imágenes donde la persona que se fue de vacaciones se inmortalizó junto a sitios inmortales, y también otras donde jugó a ser fotógrafo profesional y la verdad que a uno no le mueven un pelo, por suerte, para cuando nos preguntan qué nos parecen las fotos, existe la palabra "lindo"-, es también generosa en cuanto a fotos de ella. Parece petisa, morocha, pelo lacio, ojos oscuros -imposible determinar si negros o marrones-, una sonrisa que parece conquistar cualquier cosa que se proponga. Tiene, también, dos tetas voluminosas. Eso me hace temer que sea "gordita", pero me fijo en los brazos y resultan delgados. A medida que avanzo en las imágenes, que la veo con sus amigas, con su perro, con sus cosas, me siento viejo. Hace demasiado que no me entusiasmo con hacer esa clase de pelotudeces. Quizás crecer sea eso, perder el entusiasmo. En ese sentido, vivimos años adultos. Los ochenta fueron esperanzadores, los noventa individualistas, pero esta última década se caracteriza por una apatía y desesperanza abrumadora. En fin. Vuelvo al perfil, descubro un dato que se me había pasado por alto: es de La Plata. O sea, nos separan 16 años y unos cuantos kilómetros. Sin embargo, Sonia 04 (dNS) es muy bonita. Demasiado, diría. Investigo, y se unió al grupo de Facebook que indica "Yo sigo a Elemental". Ya me resulta divina.
Cuando le escribo para saber por qué me agregó como amigo, me siento un viejo verde. Pero eso sí: sonrío.

24 febrero 2010

Sonia 04 (dNS): Cosas del Facebook

Al principio me adherí al Facebook porque lo hacían mis conocidos. Aún estaba en pareja con No Sonia, por lo que evidentemente no era con fines de seducir a nadie. Ya con la ruptura, comenzó a adquirir otro cariz.

Creo que soy el único tipo que continúa siendo tímido incluso en el mundo virtual. Por ejemplo, me resulta imposible agregar a alguien como “amigo” si no lo conozco previamente. Me atrevo a decir, incluso, que el Facebook eligió la palabra más inadecuada para agregar contactos. ¿Qué es eso de “amigo”? Eventualmente, deberían agregarse más categorías: “levante”, “compañero de trabajo”, “seguidor”. Que alguien lo agregue a uno como “amigo” no significa nada, porque si uno intentara avanzar sobre el otro –en mi caso, la otra- podría recibir como respuesta “pero yo quería ser tu amiga, tal como lo indica el Facebook y la invitación que te envié”. En ese sentido, la elección de Facebook por la palabra “amigo” parece ser, a todas luces, un homenaje a César Banana Pueyrredón –espero los lectores más jóvenes me disculpen por la cita ochentona-, una condena a que todas la relaciones se tiñan de la pátina de amistad supuesta.
Por si fuera poco, está el tema de las fotos. Resulta evidente que cuando alguien acepta la oferta de otra persona a “hacerse amigo en el Facebook” lo primero que hace –luego de chequear si completó la casilla “estado civil”- es mirar las fotos. Detesto que la gente se identifique con una imagen ficticia. Tanto, que yo mismo opté por una de Obelix, pero porque creo que representa mi carácter. Más allá de eso, uno mira las fotos. Resulta evidente que evalúa como si se tratara de un book de escorts –uno de esos a los que misteriosamente nunca tuve acceso-, pero luego… está lo de “amigos”.
Además, como nunca agrego a nadie por iniciativa propia, me debato en las preguntas acerca de por qué me agregaron. ¿Quién es? ¿Me conoce? ¿Me espía? ¿Me desea? ¿Me odia y desea burlarse?
Creo haber dado con una solución. Cuando alguna dama me agrega “como amigo”, luego de chequear las fotos y el estado civil, siempre envío un mensaje aparentemente inofensivo pero potencialmente abrepuertas para quien desee entrar en mis habitaciones. El mensaje dice algo así como, palabra más, palabra menos, “disculpame que te escriba, pero me agregaste como amigo en Facebook; sé que esto no implica una amistad en el sentido riguroso del término, y en ese sentido me disculpo de antemano por lo que debo preguntarte, ya que si nos conocemos quedaré como un maleducado que te olvidó, pero, ¿nos conocemos? ¿por qué me agregaste?”.
La respuesta que recibo –si la recibo- puede ser abrepuertas. Fundamentalmente, si incluye un “jajajajajaja” o algún equivalente. El “jajajajajaja” implica que entienden que el mensaje que envié es medio en joda, medio tantear terreno. Medio que entran en el juego.
Y así es como conozco a Sonia 04 (dNS).