11 septiembre 2009

¡Pero vos estás bien!

-No sé, y entonces, como me ven con la camisa arrugada, todos en la redacción me preguntan qué me pasa, y les tengo que explicar que me separé y bla, bla, bla.
-¿La camisa arrugada?
-No sé, es que en la mochilita apenas si entraba la notebook, dos pares de calzoncillos y medias, tres libros y una camisa. Estoy con el mismo pullover, pantalón y zapatos desde el domingo, cuando me fui de casa. Y la camisa arrugada, la lavé a la noche, pero como hay humedad no llegué a plancharla antes de salir. Igual, si la plancho yo queda peor, así que no sé.
-¿Qué cosa, no sabés?
-No sé, si vale la pena plancharla.
-No, Elemental, lo que te pregunto es qué no sabés.
-No sé... No entiendo.
-Empezás todas las frases con "no sé".
-¿Te parece?
-Estoy segura.
-Mirá vos.
-...
-...
-¿Entonces?
-¿Qué?
-¿Qué cosa, no sabés?
-Dale, dejame pasar una...
-¿Estás negociando?
-No... Estoy tratando de inspirar lástima.
-...
-Soy el único paciente que te hace reír, ¿no?
-...
-Cierto que esas cosas no las responden.
-¿Quiénes?
-Los analistas.
-¿Estás con los analistas o conmigo?
-Con vos, pero corporizás a todos los analistas. Y esa me la tenés que aceptar.
-...
-Dale, soy el único paciente que te hace reír, ¿no?
-No.
-¿No?
-¿Entonces?
-No sé.
-Exacto. ¿Qué cosa?
-A ver, dejame terminar con lo que te estaba contando, que me parece que puede estar relacionado. Le tuve que contar a todo el mundo en la redacción que me separé. Y me preguntaban cómo estoy, y les decía bien. Me preguntaban los pormenores, cómo estuvo No Sonia, cómo estuve yo, en la última discusión, se entiende, y les tuve que contar, uno por uno, a todos los de espectáculos. Agotador.
-¿Cuántos son?
-Seis, pero con Kunta Kinte no me hablo, así que ponele cinco. Cinco veces... Bueno, a mí no me tendría que contar... Cuatro veces... Aunque tres llegaron juntos, o sea que fueron dos veces.
-Una vez y una repetición. ¿Agotador?
-Es que lo cuento muy detallado.
-¿Como cuando hacías el blog?
-Sí, claro.
-...
-¿Me estás queriendo decir que al contárselo a mis compañeros de laburo hago como con el blog, que al escribirlo todo se volvía cómico, y así irreal?
-No sé, vos usaste la palabra "agotador". Y lo repetiste una vez.
-Nos fuimos por las ramas.
-Nunca nos vamos por las ramas.
-Ya sé. De mi inconsciente no. Pero de lo que te contaba sí.
-Volvé a lo que contabas.
-Bueno, la cuestión es que la última vez fue a mi jefa. Escuchó atentamente. Está medio loca, pero a su modo me aprecia.
-¿Te quiere?
-Tiene casi sesenta años, dejate de joder.
-¿Una figura materna?
-¿Soy el único paciente al que hacés reír?
-...
-Eso tampoco se responde.
-No.
-Bueno, la cuestión es que cuando termino de contárselo lo primero que me dice es "es una lástima, porque vos la querías mucho y por cómo te veía al principio, se ve que ella también a vos".
-Ajá.
-Por favor, lugares comunes no.
-Ajá.
-Ja.
-...
-Y después me dice, casi gritando, aunque siempre grita, es algo que le quedó de cuando trabajaba en "Diario popular", me grita, te decía, "¡pero vos estás bien!". Yo la miro, no entendía. Me dice, entonces: "estás como si nada, como si te hubieras sacado un peso de encima".
-Observadora, tu jefa.
-¿Ves? Eso, no sé.
-¿Si es observadora?
-No, si estoy tan bien.
-¿Por qué?
-A ver... No lloré. Ni una lágrima. Lo único fue cuando hice fuerza para que se me empañaran los ojos y pareciera que estaba a punto de llorar, en la última discusión con No Sonia, así dejaba de putearme. Pero después, ni una lágrima. Ni triste, estoy. Hasta mi vieja, lo notó.
-¿Y entonces?
-Entonces no sé.
-¿No me acabás de decir que estás bien?
-Estoy bien, sí, pero eso es lo que me da miedo. En la misma situación, antes, yo hubiera estado llorando todo el tiempo.
-¿Tanto?
-Yo lloro hasta con "El señor de los anillos".
-¿En qué parte?
-¿La viste?
-Sí.
-¿Las tres, en versión extendida?
-No, en el cine.
-¿Las tres?
-Sí.
-Por eso me entendés.
-...
-Dale, yo soy el que más te hace reír de tus pacientes.
-...
-...
-Estábamos en que te preocupa no llorar.
-Claro. Es como raro, todo. Es como si no fuera yo. Te digo: en otra situación, por más que yo haya sido quien planteó la ruptura, hubiera estado llorando.
-¿Y?
-¿Cómo, y? ¡Que es raro!
-¿Pero qué es lo que te jode, de que sea raro?
-No sé... Como que eso va a llegar después, todo junto, y no lo voy a poder soportar.
-A ver, Elemental. Los duelos implican dolor, no necesariamente llanto.
-Pero yo estoy nomás pancho. Mi jefa me dijo...
-"¡Pero vos estás bien!". Sí, lo escuché... ¿Cuándo empezaste a venir acá?
-Fin de marzo, principio de abril.
-¿Y qué fue lo primero que me dijiste?
-Hola.
-...
-Dale, yo soy el que te hace reír, admitilo.
-No te escapes.
-Estoy sentado.
-...
-Bueno, ése fue malo, lo admito.
-¿Qué fue lo primero que me dijiste? ¿Cuál dijiste que era el motivo para venir?
-Que creía que las cosas con No Sonia no iban más, y que no sabía qué hacer.
-Exacto.
-¿Entonces?
-Entonces tu duelo viene desde hace rato. En una de esas, o probablemente, vos ya lo pasaste, y el corte fue el final del proceso. ¿O no te dolió, el proceso?
-Uffff...
-...
-Eso no fue chiste.
-...
-Puede ser.
-Puede ser, entonces. Ahora hay algo que no me queda claro. Me decías que en un momento de la última discusión con No Sonia te forzaste a llorar para que no te siguiera puteando.
-Sí. Se me nubló la vista y todo.
-¿Qué te estaba diciendo?
-...
-¿Qué te estaba diciendo, que apelaste a eso?
-¿Te parece denigrante, apelar a eso?
-No... Bueno, depende de qué te estaba diciendo.
-Dos cosas. La primera era que yo nunca la había querido, y que nunca iba a querer a nadie. Y después me dijo que me iba a quedar solo el resto de mi vida.
-Parece una maldición gitana.
-Sí.
-Y ante eso, te forzaste a llorar.
-Sí.
-O sea, no soportaste escuchar que nunca la habías querido.
-No.
-¿Nunca la quisiste?
-...
-¿En serio pensás que nunca la quisiste?
-...
-...
-Lo dijo tan segura.
-Estaba despechada, Elemental. Hasta te echó una maldición...
-¿Y si es verdad?
-¿La maldición?
-No, no soy pelotudo. Yo ya sé que las maldiciones que funcionan son las que predicen lo que sucederá. Pero justamente. ¿Y si ella vio que yo me voy a quedar solo, que no quiero a nadie?
-No sé.
-¿Cómo, que no sabés? ¿Y para qué te pago?
-No, trataba de que volvieras al "no sé", a lo que te dijo tu jefa.
-Me dijo que yo estaba nomás pancho.
-¿Y qué te dijo, en relación a la pena?
-Que No Sonia me quería mucho.
-...
-...
-...
-...y que yo la había querido mucho.
-Que ella vio, por cómo estabas vos, que la habías querido mucho.
-Bueno, pero querer no necesariamente es amar.
-¿Es parte de tu competencia por ser mi paciente que más me hace reír?
-...
-¿Cuál es el problema de que estés bien?
-Que estoy solo.
-¿Y cuál es el problema de estar bien solo?
-...
-...
-...
-Hoy dejamos acá, ¿te parece?
-Sí. Mejor.

14 comentarios:

giselita dijo...

UUUUUUUUUUHHHH te rri ble

siento q esa convesación la tuve cuando me separe tambien... excelente pero real !

Luminicus dijo...

AHHH se parece a mi sicóloga!!!!!!!!! me sentí trasladada a mis sesiones!
Con distintos temas, pero agotador y turbulento.

Un beso

Elemental dijo...

Giselita, ¿terrible?
Luminicus, lo de agotador, depende de cuántas veces lo tengas que repetir.

Sil dijo...

Hasta donde una puede conocer a alguien por leerle el blog, no me parece que vos seas incapaz de querer (o amar, como prefieras. Qué fea palabra amar, es pegajosa). Lo que creo es que en tu ansiedad por no estar solo te abalanzás sobre las "formas" (convivencia, regalitos, salidas románticas) en lugar de buscar contenido, o sea, enamorarte. Además no te olvides que estuvo Sonia 04 y que aprendiste que de todo se sale y a todo se sobrevive.

Marina dijo...

Para mí que escuchar a esa jefa que trabajó en Diario Popular y a tu psic es incompatible. Muy bueno. Sobre todo la parte del señor de los anillos. Salut!

Anónimo dijo...

tre-men-do, querido.
tremendo.
es unca copia fiel de mi última sesión.
mismos chistes, mismos problemas mentales.
somos muchos.
pd:te quedaste sin cuarto de al lado.

Elemental dijo...

Sil, la ansiedad es todo un tema, ya llegaremos.
Marina, pero escuchar a mi jefa interpretada por mi psic, creo que no.
Anónimo, ¿y ahora qué hice?

Luminicus dijo...

"Una vez y una repetición. ¿Agotador?"

jjajajaja eso describe mis sesiones ;)

Anónimo dijo...

In Treatment, sos un personaje de In Treatment.
Saludos a "Diario Popular", viste que esa mujer sabe a quién querer? Ja.
León.

Elemental dijo...

Luminicus, no somos nada especiales.
León, más bien me siento como José Chokatlián.

Valquiria dijo...

yo creo que lo que mas te impactó es el no sentir pena por algo que empezaste con mucha ilusión, como si hubiera sido un espejismo.
Y ahora piensas si realmente no te quedó nada dentro??
Creo que tienes mucho que dar pero aún no has encontrado a esa persona, que haga que aflore todo lo bonito que tienes.

MMM, demasiado empalagoso???

Elemental dijo...

Valquiria, sí, demasiado.

Guada dijo...

Hola Elemental bienvenido!

Te leía antes y me sigue encantando como escribis.
No sabes que identificada me siento con esta charla. Ahora que pase el duelo de mi separación me parece muy raro disfrutar no estar en pareja, tal vez estamos condicionados para asociar la pareja con la felicidad y cuando estamos en pareja vemos que no necesariamente es así no?
Te sigo leyendo

beso

Elemental dijo...

Guada, y sí, así parece. Beso.

Publicar un comentario