29 octubre 2009

Elemental en Colombia: 63 horas sin dormir

Miércoles, 3 PM.

-Sal tú y luego de unos minutos lo hago yo, así no sospechan -dice la Chica Más Hermosa.
Inspiro. El sabor metálico recorre mi sien, y la energía los músculos.
Cuando salgo del baño, lo que ocurría en el estudio principal se congela. Escuchaba, pero los besos a la Chica me hacían perder un poco. Miro, entonces.
En una silla está el Ejecutivo.
En otra, la Encargada de Prensa.
Juana y Catherine enarbolan dos envases vacíos de Coca-Cola. Por el pico.
Noriega tiene las manos alzadas, y en lo alto una silla.
Hugo Chávez es el único que sigue en movimiento, saltando una y otra vez.
El portarricense está recostado sobre la mesa en la que habían servido sanguchitos horribles.
Todos me miran.
Vuelvo a inspirar, y camino hacia el Ejecutivo y la Encargada.
-A ver -digo-. Vamos a tratar de llegar a un acuerdo, porque acá nadie quiere salir lastimado. Principalmente ustedes. Nosotros ya estamos jugados, nosotros ya perdimos todo, en especial nuestra dignidad, por aceptar este viaje de mierda. No se le puede ganar a quien no tiene qué perder. Entonces. A ver. Ustedes no pueden tenernos acá encerrados a la espera de que alguno de esos actorcitos de mierda, que no conoce ni su propia abuela, se digne a venir. Un poco de educación. No queremos que la cosa termine mal, pero ustedes tampoco nos la hagan difícil. ¿Saben lo que son 63 horas sin dormir? Terrible, viejo, terrible. Y acá hay gente así, y ustedes les están metiendo un dedo en el culo. Bueno, un dedo en el culo no, porque eso en definitiva podría gustarle a alguien, no digo que a mí porque no, nunca, pero a alguien sí. Ustedes nos están mojando la oreja. Y llegan tarde, porque desde nuestro arribo a Bogotá que no deja de llover, por lo que ya estamos recontra mojados. La oreja nos chupa un huevo, ¿entienden? Pero bueno. Entonces. A ver. Las condiciones para liberarlos. Para que esto no se desmadre. Primero, obvio, no puede haber represalias. Luego, queremos diez gramos de merca. Para cada uno. ¿Estamos? Acá la venden al por mayor, así que no tendría que haber drama. ¡Esto es Colombia, viejo! ¡Queremos colombiar! ¡Queremos blanca, merca, mandanga, tiza! Y claro. A ver qué más. Que nos traigan ya mismo a los dos que hay que entrevistar hoy. Basta de espera. Y mañana, todo más ordenadito, ¿estamos? No tengo intenciones de que esto se desmadre. Ustedes ya vieron: están sentados sobre un volcán en actividad, puede estallar de un momento al otro, si hago así estalla, si hago asá también, por lo que ustedes tienen que desear que no haga nada, yo. Los que tienen que hacer son ustedes. Porque si no esto podría irse de causa. Primero este estudio, luego Bogotá, luego Colombia, luego Sudamerica, luego el continente, luego el mundo. ¿Ustedes van a permitir que se termine la era capitalista cuando nuestras condiciones son tan pero tan humildes, sencillas y racionales? De ustedes depende. Pero depende ahora.

5 comentarios:

China dijo...

epaaa
cómo te pegó la merca!!!
o sos un revolucionario nato! aunque allá sos EMF. El es revolucionario?
Estoy confundida.
Igual estuvo bárbaro el discuro, genial.

Elemental dijo...

China, una combinación de factores.

D. dijo...

Sí, es que es de la buena, por eso. Volvé bombón que el caribe ha llegado aquí también...37 grados , saaaboooorrrrrrr

Elemental dijo...

D., volví hace rato...

D dijo...

L, lo sé. Era sólo seguir el tono de la ficción (por lo demás soy buena entendedora.)

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